Pruebas para maximizar el valor de recuperación y la rentabilidad
En estrecha colaboración con los especialistas en procesamiento de materiales de RUBBLE MASTER, voestalpine probó diferentes combinaciones de máquinas y perfeccionó el proceso paso a paso. El objetivo no era simplemente seleccionar una planta de cribado, sino desarrollar una solución completa para el procesamiento de escorias que maximizara la recuperación de productos valiosos y la rentabilidad.
La configuración final consta de:
Criba de preclasificación híbrida RM H50X
La cribadora eléctrica H50X separa la fracción gruesa de 63–150 mm (2½" - 6") y garantiza una gestión eficiente de los materiales de mayor tamaño dentro del proceso.
Criba inclinada híbrida RM MSC8500e
La criba eléctrica RM MSC8500e clasifica el material de 0–63 (2½"-) mm en fracciones comerciales:
- 0/8 mm (3/8"-)
- 8/20 mm (3/8" - ¾")
- 20/60 mm (¾" - 2 ½")
Esta configuración ofrece un sistema de tratamiento de escorias adaptado con precisión al material, al tiempo que se integra a la perfección en la infraestructura existente de la planta. Además, un separador magnético de banda situada sobre la cinta de alimentación de la criba inclinada RM MSC8500e elimina las partículas ferrosas finas del flujo de material.
Ventaja adicional: los accionamientos eléctricos aportan flexibilidad operativa
Una ventaja clave del sistema instalado es la flexibilidad. Ambas máquinas pueden funcionar bien de forma eléctrica, utilizando la red eléctrica existente, bien de forma independiente mediante el motor diésel integrado. Esto permite a voestalpine beneficiarse de un ahorro adicional de costes cuando opera cerca de la acería, al tiempo que sigue disfrutando de la libertad de desplazarse a cualquier lugar y abordar más trabajos.
Más allá de los beneficios operativos, la configuración de cribado electrificada contribuye a los objetivos de sostenibilidad de voestalpine. Las máquinas eléctricas H50X y RM MSC8500e ayudan a reducir la huella medioambiental de la operación de procesamiento de escoria al disminuir las emisiones de CO₂ y los niveles de ruido. Cuando se alimentan de la red eléctrica, ambas plantas alcanzan cero emisiones locales, lo que respalda un enfoque más sostenible y preparado para el futuro en el procesamiento de escoria.