Guía rápida para elegir el equipo móvil de cribado adecuado para su empresa
Un equipo de cribado móvil inadecuado o de tamaño insuficiente cuesta dinero. He aquí algunas consideraciones para maximizar sus beneficios.
Los equipos móviles de cribado se utilizan para cribar roca natural, tierra vegetal, residuos de asfalto, productos orgánicos y muchos otros materiales. El cribado es el proceso de separar el material según su tamaño para obtener un producto final homogéneo.
Las cribas móviles pueden utilizarse de forma independiente para clasificar tierra vegetal o grava, o integrarse en sistemas de producción de áridos para obtener agregados terminados destinados a la fabricación de productos de hormigón y asfálticas.
La elección de la criba adecuada depende de las características del material que se va a procesar y de los objetivos de producción que se quieran alcanzar.
Las plantas móviles de cribado están equipadas con cribas de distintos tamaños y montadas sobre un chasis con orugas, lo que facilita su desplazamiento dentro de la obra y su transporte entre diferentes emplazamientos. Cada tipo de planta de cribado tiene aplicaciones y ventajas específicas. A continuación, se presenta una breve descripción:
Las cribas de precribado son equipos muy versátiles, adecuados para prácticamente cualquier aplicación de clasificación de materiales. Por ello, son especialmente populares entre los contratistas que trabajan con materiales de alimentación variables y necesitan la flexibilidad de utilizar la misma máquina en múltiples aplicaciones.
Las cribas vibratorias son equipos de alto rendimiento diseñados para la producción de áridos. Se utilizan habitualmente en canteras, graveras y explotaciones de arena para obtener productos finales clasificados. Pueden integrarse fácilmente en plantas de producción de áridos o funcionar de forma independiente alimentadas por cargadoras de ruedas de gran capacidad.
Las cribas de precribado y las cribas inclinadas son los tipos de cribas sobre orugas más utilizados y suelen emplearse en aplicaciones similares. Sin embargo, existen diferencias importantes entre ambas en cuanto a rendimiento, precisión y áreas de aplicación.
Las cribas horizontales representan una categoría más especializada dentro de las plantas móviles de cribado. Este tipo de equipo se utiliza principalmente en sistemas de producción de áridos y ofrece una mayor precisión de clasificación que una criba vibratoria.
A diferencia de las cribas vibratorias, las cribas horizontales no dependen de la gravedad para desplazar el material sobre la superficie de cribado. El movimiento del material se produce exclusivamente gracias a la carrera y vibración del equipo, lo que permite una separación más precisa del producto.
A diferencia de los sistemas anteriores, las cribas de tambor no utilizan una superficie vibrante, sino un tambor giratorio que hace rotar el material para realizar la clasificación por tamaños.
La mayoría de las cribas de tambor móviles están diseñadas para el tratamiento de tierra vegetal, residuos orgánicos y otros materiales ligeros. Con menor frecuencia se utilizan modelos de servicio pesado para la clasificación de grandes bloques de roca en aplicaciones exigentes de cantera y minería.
Al seleccionar una planta móvil de cribado, es fundamental analizar el material de alimentación y el tamaño medio de las partículas que se van a procesar. Además de la aplicación principal, conviene tener en cuenta posibles usos futuros para garantizar la máxima versatilidad del equipo.
Si se procesan grandes bloques de material, la mejor opción suele ser una criba de precribado tipo scalper, ya que las cribas vibratorias, las de tambor y las horizontales no están diseñadas para procesar tamaños de alimentación tan grandes.
Por el contrario, cuando se trabaja principalmente con materiales finos, como arena, grava de pequeño tamaño o áridos triturados, una criba vibratoria ofrece una mayor capacidad de producción y un cribado más rápido y eficiente que una precriba o una criba de tambor.
Las cribas de tambor (trommel) se utilizan principalmente para el tratamiento de materiales orgánicos ligeros, como compost, tierra vegetal y mantillo. En aplicaciones de clasificación de roca son menos habituales, ya que los bloques de gran tamaño pueden golpear violentamente el interior del tambor giratorio, provocando un desgaste prematuro y posibles daños en el equipo.
La cantidad de fracciones finales que se desean obtener influye directamente en la selección del equipo de cribado móvil. En algunos casos, puede ser necesario combinar varios equipos para alcanzar los objetivos de producción y clasificación requeridos.
| Cribas tipo scalper | Cribas vibratorias | Cribas horizontales | Cribas de tambor (tromel) |
|---|---|---|---|
| Disponen habitualmente de 2 superficies de cribado. Algunas ofrecec la opción de una sola suferficie (dividida en 2) | Disponibles con 2 ó 3 superficies de cribado. | Disponibles con hasta 3 superficies de cribado. |
Generalmente cuentan con una única superficie de cribado.
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La producción diaria requerida determina el tamaño de la planta móvil de cribado que necesita. Uno de los principales indicadores de la capacidad de una criba es la superficie de cribado disponible: cuanto mayor sea el área, mayor podrá ser el volumen de material procesado.
La nomenclatura de la mayoría de las cribas móviles hace referencia al ancho y la longitud de la superficie de cribado, lo que permite identificar rápidamente la capacidad potencial del equipo.
un mayor ancho de criba distribuye mejor el material e implica mayor capacidad. Es similar a una autopista con más carriles para manejar mejor el tráfico.
Una plataforma de cribado más larga le da al material más tiempo para encontrar una abertura, lo que aporta mayor precisión y menos material no cribado. Es similar a tener más tiempo para cambiar de carril y tomar una salida en una autopista.
Si bien el tamaño de la criba es el principal indicador de rendimiento, hay otros parámetros que vale la pena considerar:
Ángulo de cribado
La mayoría de las cribas móviles vibratorias disponen de un ángulo de cribado ajustable. Los ángulos de cribado más pronunciados aceleran los materiales y se traducen en una mayor capacidad. Los ángulos de cribado más planos desaceleran el material, lo que aumenta la eficacia y la precisión del cribado.
Las cribas vibratorias tienen un ángulo más pronunciado para un cribado rápido después de una etapa de trituración. Una criba horizontal no tiene inclinación, lo que permite una máxima precisión.
El recorrido (o desplazamiento) es la distancia que se mueve verticalmente una criba. Este parámetro está influenciado por los contrapesos en el eje de la criba. Si el recorrido es demasiado largo, el material avanzará demasiado y pasará por alto gran parte del área abierta de la criba. Si el recorrido es demasiado corto, el material se quedará en su sitio, y existe el riesgo de obstruir las aberturas de la criba.
Se utiliza mayor recorrido para aberturas más gruesas y menor recorrido para aberturas más finas.
RPM de la criba (velocidad)
La velocidad es un parámetro importante ya que, junto con el recorrido, crea la aceleración del material. Las RPM de la criba (revoluciones por minuto) se pueden ajustar modificando las válvulas de flujo del motor hidráulico que impulsa la caja de la criba.
Un mayor número de RPM acelera el material (aumentando la capacidad de transporte), mientras que menos RPM desacelera el material y aumenta la eficiencia.